sábado, 18 de noviembre de 2017

CORD 812 SC (1937)

A mediados de los años 30 del siglo XX el jefe de equipo de la Cord Corporation, Gordon Buerigh, diseñaba el Cord 810 un impresionante vehículo que atraía las miradas de los aficionados por ser el colmo de la modernidad, a su característico morro le colocaron el apelativo de coffin nose (capót de ataúd).

La primera impresión que causaba este diseño, que fue protegido con una patente, era la desnudez, ya que parecía no llevar ningún añadido. Los cromados y molduras estaban reducidos al mínimo, los faros eran escamoteables, el perfil de las aletas imitaba el contorno de la propia carrocería y la calandra consistía en unas simples “agallas” que se extendían por los costados. Todas estas características daban la sensación de que el automóvil estaba hecho de una sola pieza, algo que contrastaba con los diseños habituales de la época.

El apartado mecánico también se separaba de lo convencional; tracción delantera,  motor V8 Lycoming con una cilindrada de 4.7 litros, y selector electroneumático del cambio de velocidades, revolucionario para la época. El cambio electroneumático, activado por el vacío del coche mediante dos cilindros perpendiculares y varios interruptores fin de carrera era muy difícil de ajustar, pero cuando se consiguía era perfecto. Los frenos de tambor no están mal y la dirección estaba muy dura en parado, hay que tener en cuenta que todo el peso lo tiene en el morro, y parte de este peso delante de las ruedas. Hay que tener en cuenta que la caja de cambios lleva incorporado el diferencial (estructura transaxle que llaman los americanos).

El modelo  812 hacía su aparición en el año 1937 y consistía en una evolución del 810 comercializado un año antes. Incorporaba mejoras tales como un compresor centrífugo Schweitzer-Cummins, conectado mecánicamente al árbol de levas (camshaft) mediante a un engranaje multiplicador y un sistema planetario. Le incrementa la potencia en un 25%. Por tanto la potencia del motor V8 subía desde los 125 CV iniciales hasta los 170 CV, y más tarde 195 CV. Con esta potencia y ayudado por su buena aerodinámica, podía alcanzar la respetable velocidad de 160 Km/h. Unos tubos de escape cromados que salían del capó distinguían al nuevo modelo de su antecesor y le daban un aspecto más deportivo.

En ambos casos se fabricaron los modelos sportmen (dos asientos, dos puertas, descapotable), phaeton (4 asientos, dos puertas, descapotable) Wetchester (cerrado 4 asientos y 4 puertas) y el Beverly (4 asientos, 4 puertas y un maletero más grande). El modelo Beverly sale por las quejas de los usuarios de que el maletero era muy pequeño, al llevar dentro la rueda de repuesto. A este modelo le llamaron "hunchback" osea el cheposo.
 
A pesar de lo avanzado de este automóvil, las ventas nunca fueron buenas, con solo 1.146 unidades en 1937 y 3.200 unidades en total para los modelos 810 y 812, a ello no ayudó una larga serie de problemas técnicos que surgieron por lo innovador del diseño. Por ello, ese mismo año 1937, Erret Lobban Cord, propietario del grupo, vendía sus acciones y el diseño 810/812 a Hupmobile y Graham.
 

AGRADECIMIENTOS:
- A la compañía  Norplan Engineering SL por su amable colaboración en cedernos gran parte de las fotografías aquí expuestas.


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viernes, 3 de noviembre de 2017

McMahon Titanium MRC 3/2.5R (1992)

Prueba de la bicicleta McMahon Titanium MRC 3/2.5R, la cual se caracterizaba por contar con un ligerísimo cuadro de titanio fabricado por Sandvik (USA), además de unos frenos poco comunes del tipo Power Link. La suspensión delantera era por elastómeros de uretano, con solo 40mm de recorrido. Lo mejor de todo el conjunto era un peso de solamente 9,65 Kg.

Las bicicletas MRC (McMahon Racing Cycles) eran fabricadas por el artesano norteamericano McMahon. El artículo fue publicado en la revista BiKE en 1992 y lleva la firma de Juan Manuel Montero, fotos de Emilio Jiménez.
 
 



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